Temple Grandin, 29 Agosto 1947, Boston, Massachussets. Una de las primeras personas con espectro autista, ampliamente elogiada por compartir públicamente puntos de vista de su experiencia personal de autismo.
Por lo que sabemos, su nacimiento fue bueno pero hubo un desapego por parte de la madre hacia los seis meses de edad cuando ésta empezó a notar que Temple rechazaba los abrazos. A medida que iba creciendo, no permitía que nadie la tocase.
¿Qué actuaciones marcaron una gran diferencia en la vida de Temple?
A lo largo de su vida tuvo gente cerca de ella, gente que la amaba. Su madre siempre le repetía lo especial que ella era, pero no inferior.
Con tres años los doctores le diagnosticaron un daño cerebral y sugirieron a la madre que la niña debía ser internada en un psiquiátrico. En contra de la opinión de los demás e incluso de la niña, insistió en llevarla a una escuela.
A los 16 años, en la granja de sus tíos, sintió curiosidad por una máquina que se usaba para tranquilizar al ganado y se le ocurrió hacer algo parecido para ella: una maquina de dar abrazos. Esta máquina le ofrecía estímulo táctil que tanto necesitaba y que no obtenía porque no podía soportar el contacto físico.
Siguiendo su intuición y animada por su tía, construyó la maquina del "abrazo mecánico" que a la fecha hay clínicas para el tratamiento de niños autistas.
En la escuela, uno de sus profesores la observó más allá de sus acciones y burlas de los compañeros. Este decidió dedicarle tiempo trabajando de cerca y con ella, proponiendole retos que reforzaban sus habilidades y autoestima.
No sabemos si habrá muchas Temples que hayan conseguido tanto como ella, o un poco más de lo que diagnosticaban los médicos. Seguramente si, afortunadamente. Este es un ejemplo que nos sirve para darnos cuenta de que sí es posible. Estando cerca, dando amor, apoyo, fuerza, constancia, y dedicándole el tiempo que sea necesario.

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