miércoles, 5 de octubre de 2016

INDIVIDUALIDAD Y LA INCLUSIÓN

La individualidad y la inclusión van de la mano en el sistema educativo, no puede concebirse la una sin la presencia de la otra.


N. Araque y J. L. Barrio (2010) definen la integración como un proceso encaminado a tener en cuenta y a satisfacer la diversidad de las necesidades de todos los estudiantes para una mayor participación en el aprendizaje, en la vida cultural y en la vida comunitaria, y para una eliminación o reducción del número individuos que se excluyen de la educación. La educación por tanto debe velar por la igualdad de oportunidades y de recursos de cada alumno teniéndolo en cuenta como a un ser particular e individual.

Cuando hablamos de la igualdad en esta sociedad, tendemos a pensar que su fin es que todos seamos idénticos en todo, pero en lo único que podemos y debemos ser completamente idénticos es en derechos y libertades. Puesto que cada persona es distinta del resto.  

En la sociedad y todavía más en las instituciones educativas, se debería considerar y tratar a cada persona  como un ser individual con unas necesidades concretas, por lo que no podemos caer en el error de pensar que la educación debe ser igual para todos, (enseñar a todos los alumnos del mismo modo y con los mismos recursos, de forma estandardiza), pues de este modo el alumno que no se ajuste a ese estándar fracasará. Esta máxima llevada al extremo puede reflejarse en la famosa frase del físico alemán Albert Einstein: "Todos somos genios. Pero si juzgamos a un pez por su habilidad de trepar árboles, vivirá toda su vida pensando que es un inútil". Podemos contemplar esta frase pensando que es la frase de un gran genio, pero no debemos olvidar que también es la frase de un hombre que suspendió su examen de acceso a la universidad, Einstein superó las pruebas de ciencias y matemáticas pero suspendió otras materias como historia, idiomas y geografía. Por tanto, la atención a la diversidad consiste en aplicar un modelo de educación que consiste en ser capaz de ofrecer a cada alumno la ayuda pedagógica que él necesite, ajustando la intervención educativa a la individualidad del alumnado: esta aspiración no es otra que adaptar la enseñanza a las diferentes capacidades, intereses y motivaciones del alumnado. N. Araque y J. L. Barrio (2010).



 
Por otro lado, nosotros mismos tenemos miedo de ser diferentes, tenemos miedo a no ser aceptados por no "cumplir" un canon social. Ser difernte no es malo, todo lo contrario, de hecho, si toda la gente fuese igual, el mundo seria realmente aburrido. La individualidad enriquece a la sociedad porque le aporta distintos puntos de vista.



El problema es que en ocasiones nos cuesta tratar con la individualidad y olvidamos la inclusión y la integración, el problema no lo tiene quien es diferente, sino quien no sabe tratar y convivir con la diferencia. Por ello es necesario fomentar un modelo d escuela que trabaje la individualidad de cada uno y enseñe a convivir a cada uno con la individualidad del resto. Solo asi se conseguirá cambiar la sociedad.










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